¿Qué ves cuando te miras detenidamente en el espejo?

¿El paso de los años o la experiencia vivida?

En un abrir y cerrar de ojos, la juventud se nos escapa entre los dedos, como torrente que corre sin freno.

¿Y si te dijera que sólo necesitas tres minutos para detener el tiempo?.

Un minuto para observar tu alma a través de los ojos.

Otro minuto para perdonarte y sanar las heridas pasadas.

Y un último minuto, para jurarte amor eterno.

Tres minutos frente al espejo serán suficientes para recuperar la esperanza, para abrazar la vida.

¿Lo intentas?