Se dan circunstancias en la vida en que esperar con calma, se hace una cuesta arriba que parece no tener fin.

Así, dejamos escapar el tiempo entre los dedos, apartándonos de lo único que realmente poseemos, NUESTRO PRESENTE.

Hablar de paciencia a quien se haya viviendo una situación difícil y no tiene el equilibrio interior necesario es predicar en un desierto sin oasis.

Detén cualquier actividad en este mismo instante, cierra los ojos, respira profundamente y activa todos tus sentidos en el aquí y ahora.

Estoy convencida de que escucharás la sabiduría interior indicándote que entregues tus problemas, dudas, preocupaciones y que recuerdes que el TIEMPO es sólo un concepto creado por el hombre.

«Lo que tu corazón anhela se sueña y se suele cumplir…»