Cuando te enfades con la vida maldiciendo tu fatal destino.

Cuando mueras de dolor por los rencores o remordimientos almacenados.

Cuando decaigas en el ánimo y bajes los brazos abatido/a.

Cuando la meta se pierda en el horizonte y detengas tus pasos cansados.

Cuando la trampa de la desesperación te invite a saltar al abismo.

Cuando creas no saber qué hacer, ni qué rumbo tomar, ni en quién confiar o a quién solicitar su ayuda, ni qué ganar con un nuevo intento, recuerda entonces que TÚ TIENES LA LLAVE DEL CIELO.

Cambia tus lentes, acepta los retos, confía en tu fortaleza, quiérete más, aprende algo nuevo, empatiza y perdona, pon distancia a tiempo, sé consciente del victimismo, avanza sin miedos y espera con paciencia, esfuérzate hasta desfallecer pues, probablemente lo hayas logrado antes de caer derrotado/a….

No importa lo que digan, SÍ lo que tú quieras escuchar.

Tú y sólo tú TIENES LA LLAVE para salir del Infierno abrasador y traer el Cielo a este momento, a cada momento, por muchas heridas que tengas de batallas o guerras perdidas.